viernes, diciembre 22, 2017

jueves, diciembre 07, 2017

Inmaculada Concepción de María, 8 de Diciembre

Revelan cómo Pío IX proclamó dogma de Inmaculada Concepción

TIEMPO DE ESPERA


ADVIENTO
La Iglesia, para comenzar el año litúrgico, celebra la llegada de Cristo con una gran fiesta a la cual llamamos Navidad. Esta fiesta es tan importante para los cristianos que la Iglesia, antes de celebrarla, prepara a sus hijos durante el período conocido como Adviento. Ya desde tiempos remotos la Iglesia acostumbra tener esta preparación.
La palabra Adviento, como se conoce este temporada, significa "llegada" y claramente indica el espíritu de vigilia y preparación que los cristianos deben vivir. Al igual que se prepara la casa para recibir a un invitado muy especial y celebrar su estancia con nosotros, durante los cuatro domingos que anteceden a la fiesta de Navidad, los cristianos preparan su alma para recibir a Cristo y celebrar con Él su presencia entre nosotros.
En este tiempo es muy característico pensar: ¿cómo vamos a celebrar la Noche Buena y el día de Navidad? ¿con quien vamos a disfrutar estas fiestas? ¿qué vamos a regalar? Pero todo este ajetreo no tiene sentido si no consideramos que Cristo es el festejado a quien tenemos que acompañar y agasajar en este día. Cristo quiere que le demos lo más preciado que tenemos: nuestra propia vida; por lo que el período de Adviento nos sirve para preparar ese regalo que Jesús quiere, es decir, el adviento es un tiempo para tomar conciencia de lo que vamos a celebrar y de preparación espiritual.
Durante el Adviento los cristianos renuevan el deseo de recibir a Cristo por medio de la oración, el sacrificio, la generosidad y la caridad con los que nos rodean, es decir, renovarnos procurando ser mejores para recibir a Jesús.


La Iglesia durante las cuatro semanas anteriores a la Navidad y especialmente los domingos dedica la liturgia de la misa a la contemplación de la primera "llegada" de Cristo a la tierra, de su próxima "llegada" triunfal y la disposición que debemos tener para recibirlo. El color morado de los ornamentos usados en sus celebraciones nos recuerda la actitud de penitencia y sacrificio que todos los cristianos debemos tener para prepararnos a tan importante evento.
La familia como Iglesia doméstica procura reunirse para hacer más profunda esta preparación. Algunas familias se unen para orar en torno a una corona de ramas de hojas perennes sobre la cuál colocan velas que van encendiendo cada domingo. En otros lugares se elabora un calendario en el cuál se marcan los días que pasan hasta llegar al día de Navidad. En algunos países, como México, familiares y amigos se reúnen para celebrar las Posadas rezando el rosario, recordando el peregrinar de María y José para llegar a Belén. En todas estas reuniones el sentido de penitencia y sacrificio se enriquece por la esperanza y el espíritu de fraternidad y generosidad que surge de la alegría de que Dios pronto estará con nosotros.

ORACIÓN CON LA CORONA DE ADVIENTO


PRIMERA SEMANA

Todos hacen la señal de la cruz.
(Las lecturas se pueden repartir de antemano entre la familia pero es significativo que la cabeza del hogar tome las lecturas principales):
Líder: "Nuestro auxilio es en el nombre del Señor"
Todos: "Que hizo el cielo y la tierra"
Líder: "En los días de adviento, recordamos nuestra espera en la liberación del Señor. Siempre necesitamos Su salvación. En torno a esta corona recordaremos su promesa.

Lectura del profeta Isaías 9:1-2

El pueblo que andaba a oscuras vio una luz grande.
Los que vivían en tierra de sombras una luz brilló sobre ellos.
Acrecentaste el regocijo, hiciste grande la alegría.
Alegría por tu presencia, cual la alegría en la siega,
como se regocijan repartiendo botín.
"Palabra de Dios"
Todos: "Te alabamos Señor".
Segunda Lectura: Rm. 13, 11-12. "Ya es hora de despertaros del sueño, porque ahora nuestra salvación está más cerca que cuando empezamos a creer. La noche está avanzada, el día se echa encima: dejemos las actividades de las tinieblas y pertrechémonos con las armas de la luz"

Bendición de la corona

Líder: Bendícenos Señor y a esta corona de adviento.
Líder: "Señor Dios nuestro, te alabamos por tu Hijo Jesucristo:
El es Emmanuel, la esperanza de los pueblos,
La sabiduría que nos enseña y guía,
El Salvador de todas las naciones.
Señor Dios que tu bendición descienda sobre nosotros al encender las velas de esta corona.
Que la corona y su luz sean un signo de la promesa del Señor que nos trae salvación.
Que venga pronto y sin tardanza.
Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
Todos: "Amén".

Se enciende la primera vela

Líder: "Bendigamos al Señor"
Todos hacen la señal de la cruz mientras dicen: "Demos gracias a Dios".
Recordamos al virtud de la Fe.

La Anunciación

La Virgen María, como el pueblo judío, esperaba la venida del Salvador, rezaba, leía, meditaba y guardaba las Sagradas Escrituras en su corazón.
Nosotros nos preparamos para dar nuestro "Sí" unidos a María en la Anunciación.
Tiempo de silencio / Tiempo de intercesión
Padre Nuestro / Ave María.

Oración final

"Dios todopoderoso, aviva en tus fieles, al comenzar el Adviento, el deseo de salir al encuentro de Cristo, que viene, acompañado por las buenas obras, para que, colocados un día a su derecha, merezcan poseer el reino eterno. Por nuestro Señor Jesucristo.
Todos: "Amén".

SEGUNDA SEMANA

Todos hacen la señal de la cruz.
Líder: "Nuestro auxilio es en el nombre del Señor"
Todos: "Que hizo el cielo y la tierra"
Lectura bíblica: 1Tesalonisenses 5,23-24 "Que el mismo Dios de la Paz os consagre totalmente, y que todo vuestro espíritu, alma y cuerpo, sea custodiado sin reproche hasta la venida del Señor Jesucristo. El que os ha llamado es fiel y cumplirá sus promesas"
"Palabra de Dios"
Todos: "Te alabamos Señor".

Se encienden dos velas

Líder: "Bendigamos al Señor"
Todos hacen la señal de la cruz mientras dicen: "Demos gracias a Dios".
Recordamos la virtud de la Caridad


La Visitación

María fue presurosa a servir a su prima Isabel ya que el ángel le avisó que de ella nacería un niño: Juan Bautista. No temió la distancia y las dificultades. Respondió con un amor que se hace servicio y que une corazones.
Acción: Es tiempo de ir a servir a los que más nos necesitan, en especial los pobres, los enfermos... los ancianos.
Tiempo de silencio / Tiempo de intercesión
Padre Nuestro / Ave María.

Oración final:

"Señor Todopoderoso, rico en misericordia, cuando salimos animosos al encuentro de tu Hijo, no permitas que lo impidan los afanes de este mundo; guíanos hasta Él con sabiduría divina para que podamos participar plenamente de su vida. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén

TERCERA SEMANA

Todos hacen la señal de la cruz.
Líder: "Nuestro auxilio es en el nombre del Señor"
Todos: "Que hizo el cielo y la tierra"

Lecturas bíblicas:

Primera lectura: 1 Tesalonicenses 3,12-13 "Que el Señor os colme y os haga rebosar de amor mutuo y de amor a todos, lo mismo que nosotros os amamos. Y que así os fortalezca internamente, para que, cuando Jesús, nuestro Señor, vuelva acompañado de todos sus santos, os presentéis santos e irreprensibles ante Dios nuestro Padre”
"Palabra de Dios"
Todos: "Te alabamos Señor".
Segunda lectura: Filipenses 4,4-5. "Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres. Que vuestra mesura la conozca todo el mundo. El Señor está cerca." "Palabra de Dios"
Todos: "Te alabamos Señor".

Se encienden tres velas

Líder: "Bendigamos al Señor"
Todos hacen la señal de la cruz mientras dicen: "Demos gracias a Dios".
Esperanza

A Belén



La Virgen vuelve a viajar, lejos de su familia y amistades, obedece el mandato del emperador... En Belén ella y San José no encuentran sino rechazo. Todo parece salir muy mal... Por menos algunos matrimonios se han divorciado. Pero ellos no pierden la esperanza.
No hay Navidad sin sufrimiento, sin la prueba y la superación de los egoísmos. La esperanza cristiana lo vence todo. No es resignación negativa. Hacer todo lo posible para hacer de las situaciones difíciles lo mejor. No perder de vista a Dios que se hace presente en el corazón humilde y fiel.
Tiempo de silencio. / Tiempo de intercesión
Padre Nuestro. / Ave María.

Oración final:

Estás viendo, Señor, cómo tu pueblo espera con fe la fiesta del nacimiento de tu Hijo; concédenos llegar a la Navidad, fiesta de gozo y salvación, y poder celebrarla con alegría desbordante. Por nuestro Señor Jesucristo.
Todos: "Amén".

Cuarta Semana

Todos hacen la señal de la cruz.
Líder: "Nuestro auxilio es en el nombre del Señor"
Todos: "Que hizo el cielo y la tierra"

Lectura bíblica:

Primera lectura: Rm 13,13-14 "Conduzcámonos como en pleno día, con dignidad. Nada de comilonas y borracheras, nada de lujuria ni desenfreno, nada de riñas ni pendencias. Vestios del Señor Jesucristo". "Palabra de Dios"
Todos: "Te alabamos Señor".
Segunda lectura: 2 Tes. 1,6-7 "Es justo a los ojos de Dios pagar con alivio a vosotros, los afligidos, y a nosotros, cuando el Señor Jesús se revele, viniendo del cielo acompañado de sus poderosos ángeles, entre las aclamaciones de sus pueblo santo y la admiración de todos los creyentes." -"Palabra de Dios"
Todos: "Te alabamos Señor".
Líder: "Ven, Señor, y no tardes.
Todos: "Perdona los pecados de tu pueblo".

Se encienden las cuatro velas

Líder: "Bendigamos al Señor"
Todos hacen la señal de la cruz mientras dicen: "Demos gracias a Dios".
Humildad y gloria

El Nacimiento de Jesús

Lectura del Evangelio según San Lucas (2:6-7)
"Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dió a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento."
"Palabra de Dios"
Todos: "Te alabamos Señor".
Meditación: La Virgen y San José, con su fe, esperanza y caridad salen victoriosos en la prueba. No hay rechazo, ni frío, ni oscuridad ni incomodidad que les pueda separar del amor de Cristo que nace. Ellos son los benditos de Dios que le reciben. Dios no encuentra lugar mejor que aquel pesebre, porque allí estaba el amor inmaculado que lo recibe.
Nos unimos a La Virgen y San José con un sincero deseo de renunciar a todo lo que impide que Jesús nazca en nuestro corazón.
Tiempo de silencio / Tiempo de intercesión
Padre Nuestro / Ave María.

Oración Final

Derrama Señor, tu gracia sobre nosotros, que, por el anuncio del ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos por su pasión y su cruz a la gloria de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

martes, noviembre 21, 2017

La Presentación de Nuestra Señora al Templ


Fiesta, 21 de noviembre

La Niña María en su Presentación en el Templo de Jerusalen
La Niña María en su Presentación en el Templo de Jerusalen
Ninguno puede servir a dos señores,
porque tendrá aversión al uno y amor al otro,
o si se sujeta al primero, mirará con desdén al segundo.
No podéis servir a Dios y a las riquezas.
(Mateo 6, 24)
La Virgen es presentada en el Templo de Jerusalén por sus padres Joaquín y Ana.
De la Liturgia de las Horas: En este día, en que se recuerda la dedicación, el año 543, de la iglesia de Santa María la Nueva, construida cerca del templo de Jerusalén, celebramos, junto con los cristianos de la Iglesia oriental, la "dedicación" que María hizo de sí misma a Dios, ya desde su infancia, movida por el Espíritu Santo, de cuya gracia estaba llena desde su concepción inmaculada.
  
Ver: María dio fe al mensaje divino y concibió por su fe, San Agustín.
Según la tradición, sus padres llevaron a la Virgen María al Templo a la edad de tres años para que formase parte de las doncellas que allí eran consagradas a Dios e instruidas en la piedad.

Fiesta Litúrgica: Ya se celebraba en el siglo VI en el Oriente. En el 1372, el Papa Gregorio XI, informado por el canciller de la corte de Chipre sobre la gran celebración que en Grecia se hacía para esta fiesta el 21 de noviembre, la introdujo en Aviñón. Sixto V promulgó la fiesta para la Iglesia universal.

La Beata Ana Catalina Emmerick escribe místicamente de revelaciones que incluyen la presentación de María en el Templo.  
 

La memoria de la Presentación de la Santísima Virgen María, tiene una gran importancia, porque en ella se conmemora uno de los “misterios” de la vida de quien fue elegida por Dios como Madre de su Hijo y como Madre de la Iglesia. En esta “Presentación” de María se alude también a la “presentación” de Cristo y de todos nosotros al Padre.

Por otra parte, constituye un gesto concreto de ecumenismo con nuestros hermanos de Oriente. Esto se puede apreciar en el comentario de la Liturgia de las Horas que dice: “En este día, en que se recuerda la dedicación de la iglesia de Santa María la Nueva, construida cerca del templo de Jerusalén en el año 543, celebramos junto con los cristianos de la Iglesia oriental, la “dedicación” que María hizo de sí misma a Dios desde la infancia, movida por el Espíritu Santo, de cuya gracia estaba llena desde su concepción inmaculada”.

El hecho de la presentación de María en el templo no lo narra ningún texto de la Sagrada Escritura; de él, sin embargo, hablan abundantemente y con muchos detalles algunos escritos apócrifos. María, según la promesa hecha por sus padres, fue llevada al templo a los tres años, en compañía de un gran número de niñas hebreas que llevaban antorchas encendidas, con la participación de las autoridades de Jerusalén y entre el canto de los ángeles. Para subir al templo había quince gradas, que María caminó sola a pesar de ser tan pequeña. Los apócrifos dicen también que en el templo María se nutría con un alimento especial que le llevaban los ángeles, y que ella no vivía con las otras niñas sino en el “Sancta Sanctorum”, al cual tenía acceso el Sumo Sacerdote sólo una vez al año.

La realidad de la presentación de María debió ser mucho más modesta y al mismo tiempo más gloriosa. Por medio de este servicio a Dios en el templo, María preparó su cuerpo, y sobre todo su alma, para recibir al Hijo de Dios, viviendo en sí misma la palabra de Cristo: “Bienaventurados más bien los que escuchan la palabra de Dios y la practican”.

Oración:Te rogamos, Señor, que a cuantos hoy honramos la gloriosa memoria de la santísima Virgen María, nos concedas, por su intercesión, participar, como ella, de la plenitud de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

lunes, octubre 23, 2017

P. Juan Schiavo


Sacerdote

En Caxias do Sul, Brasil, Venerable Juan Schiavo, Sacerdote profeso de la Congregación de San José (Josefinos de Murialdo) († 1967)
Breve Biografía

El Padre Juan Schiavo, nació en Sant’Urbano, un pequeño pueblo en las colinas de Montecchio Maggiore (Vicenza) el 8 de julio de 1903.
Fue educado según los principios de la vida cristiana y su familia y la Iglesia fueron los protagonistas de su formación. Todas sus prédicas fueron fuertes y profundas. Pidió para ser misionero y fue enviado a Brasil, llegando el día 5 de setiembre de 1931 a Rio Grande do Sul a Jaguarao.
Durante 1935 y 1936 el Padre Juan Schiavo fue director de la escuela y párroco en Galópolis.
Luego, en 1940 fue iniciador de la Escuela Normal Rural Murialdo y en 1941 funda el Seminario Josefino de Fazenda Souza, municipio de Caxias do Sul y es el primer director de esa obra que marcaría sucesivas generaciones de vocacionados hasta nuestros días.
Sus pensamientos cuando quería dar inicio a alguna obra importante eran: DONACIÓN, SACRIFICIO Y ORACIÓN.
¡Cuántas noches de vigilia pasadas rezando a los pies de Jesús Eucarístico!


Es maestro espiritual de evangelizados y evangelizadores, predicador, profesor, maestro de novicios, fundador y director del Seminario provincial hasta llegar a la plenitud del carisma del Fundador, transformándose en un Josefino ejemplar, verdadero imitador de San Leonardo Murialdo.
Fundó, también, el Abrigo de Menores que es el actual Centro Técnico Social. Esta obra fue pensada teniendo en mente los “Artigianelli”, o sea, Los Artesanitos, casa madre de Turín. Proyectó una labor semejante con internado, escuela y diversas habilitaciones profesionales, siguiendo el lineamiento primero de la Congregación.
Continuó  realizando fundaciones semejantes y sirviendo a todos por igual.
Ha dejado recuerdos imborrables y ha sido un ejemplo de vida. En la actualidad y desde el día de su muerte -ocurrida el 27 de enero de 1967, en Caxias do Sul- comenzó la peregrinación hacia su tumba, y según los amigos y devotos que a él acuden, muchas gracias han sido alcanzadas por intercesión de aquel que pasó por la vida sirviendo y amando a todos sin distinción.
A la vista de su reputación de santidad sin cambios, los Josefinos de Murialdo introdujeron la causa de beatificación, misma que concluyó el pasado 1 de diciembre de 2016 cuando el Santo Padre Francisco autorizó a la Congregación para las Causas de los Santos la promulgación del decreto reconociendo un milagro atribuido a la intercesión del Venerable Siervo de Dios Giovanni (Juan) Schiavo luego de que los consultores emitieran una opinión positiva.
El milagro hace referencia a la curación inexplicable de  Juvelino Carra, que en octubre de 1997 llegó al hospital Saúde de Caxias do Sul sufriendo un dolor intestinal agudo, se le diagnosticó una peritonitis severa, dictamen que fue confirmado mediante pruebas de laboratorio y se programó una cirugía de emergencia. Después de abrir el abdomen, el cirujano descubre una trombosis aguda en la arteria mesentérica superior en toda el área del intestino delgado, al ver aquello los médicos desistieron de la intervención y lo llevaron a terapia intensiva para esperar su inminente muerte.
La esposa tomó una estampita con la imagen y oración del padre Juan Schiavo y comenzó a rezar y a pedir su sanación. Una semana después, el hombre fue dado de alta sin problemas ni secuelas.
Después de 12 años de ocurrida esta curación, durante el proceso investigativo sobre el presunto milagro, las evaluaciones del personal médico del Vaticano confirmaron el normal estado de la salud de Juvelino.

El sábado 4 de febrero la Santa Sede confirmó la fecha de la beatificación del Siervo de Dios, P. Joao Schiavo, sacerdote de la Congregación de los Josefinos de Murialdo que vivió durante 35 años en Brasil.

La celebración se llevará a cabo el 28 de octubre de 2017 en el municipio brasileño de Caxias do Sul y será presidida por el Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, Cardenal Angelo Amato.

De acuerdo al sitio web de la diócesis de Caxias do Sul, el postulador de la causa de beatificación, el P. Orides Ballardin, consideró que el proceso fue relativamente rápido.

"Todo comenzó en 2001. Recientemente se celebró el 50 aniversario de la muerte del P. Joao Schiavo y, dentro de poco, se cumplirán los 20 años del milagro reconocido cuando se realice la beatificación, en el mes de octubre", expresó.

La celebración de beatificación es organizada por la Congregación de las Hermanas Murialdinas de San José y la Congregación de los Josefinos de Murialdo. También se suma la Asociación de Amigos del P. John Schiavo y el apoyo de los feligreses de la comunidad caxiense.


Se espera que miles de fieles procedentes de todo Brasil y el extranjero asistan a la ceremonia. De acuerdo con la difusora de la devoción al P. Schiavo, la religiosa Leda Borelli, explicó que dos aviones llegarán desde Argentina donde están presentes los Josefinos y Murialdinas.

El decreto del milagro atribuido al P. John Schiavo fue autorizado por el Papa Francisco en diciembre del año pasado. El milagro fue la curación de Juvelino Carra, que sufría de un problema intestinal grave y sin cura.

Ante esta noticia, la esposa de Juvelino se agarró fuertemente a una imagen del P. Joao Schiavo y le dijo: "Padre Joao, debe curar a mi marido, le debe ayudar, se le debe llevar a casa".

Con las oraciones llegó rápido la curación de su esposo, que para sorpresa de los médicos y familiares, comenzó a mostrar signos de mejora. En siete días fue dado de alta sin presentar problemas o secuelas.

Después de 12 años de ocurrido el hecho, durante el procedimiento sobre el presunto milagro, las evaluaciones del personal médico del Vaticano confirmaron el estado normal de salud de Juvelino.

Su historia

Nacido en Sant'Urbano de Montecchio Maggiore, Italia el 8 de julio de 1903, el Padre. Schiavo tiene gran devoción, sobre todo en el sur de Brasil, donde desarrolló su trabajo misionero.

El P. Joao Schiavo nació en Italia el 8 de julio de 1903. Desde muy temprana edad expresó su deseo de ser sacerdote y dio el primer paso al unirse a la Congregación de los Josefinos de Murialdo, donde hizo su primera profesión en 1919.


Fue ordenado sacerdote el 10 de julio de 1927, a los 24 años. Cuatro años más tarde, se dio cuenta de que también añoraba ser misionero.

Obediente a sus superiores fue enviado a Brasil, donde llegó el 5 de septiembre de 1931 y en pocas semanas viajó a Caxias do Sul para encargarse de formación de los candidatos a la Congregación de los Josefinos de Murialdo.

Desde su llegada en suelo brasileño el P. Schiavo desarrolló una intensa actividad profesional y fue el primer maestro de novicios de la misión Josefina. Además, fundó varias obras para el beneficio de los niños y jóvenes pobres.

Entre 1947 y 1956 fue el primer Superior Provincial de los Josefinos en Brasil. Y después de su retiro, siguió prestando servicio a su congregación y a las Hermanas Murialdinas de San José.

La salud del P. Schiavo se deterioró a fines de noviembre de 1966 y murió el 27 de enero de 1967. Cuando falleció ya se había extendido su fama de santidad.

domingo, abril 16, 2017

Regina caeli, laetare, alleluia.


Regina caeli, laetare, alleluia.

Quia quem meruisti portare, alleluia.

Resurrexit, sicut dixit, alleluia.

Ora pro nobis Deum, alleluia.

Gaude et laetare Virgo María, alleluia.

Quia surrexit Dominus vere, alleluia.


Reina del cielo, alégrate, aleluya.
 Porque el Señor, a quien has llevado en tu vientre, aleluya.
Ha resucitado según su palabra, aleluya.
Ruega al Señor por nosotros, aleluya.
Goza y alégrate Virgen María, aleluya.
Porque en verdad ha resucitado el Señor, aleluya.


Oremos: 

Oh Dios, que por la resurrección de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María, llegar a los gozos eternos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amen.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amen